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lunes, 26 de diciembre de 2016

De abajo arriba: sentipensando y palabrandando la propuesta del Congreso Nacional Indígena




Lo que leerán a continuación no es una lucha de egos o conocimientos que se encumbren por encima de otros como portadores de la verdad. Es un intento de respuesta a las histéricas reacciones que abundaron después de que muchos opinólogos y sesudos analistas mal-leyeron la propuesta conjunta del EZLN y el CNI, con más suposiciones erradas que certezas, sin duda; de todos los círculos y ámbitos.

Creemos, como dijo el Subcomandante Insurgente Galeano en el semillero El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista, que «tenemos que pensar no en nosotros nada más, sino en todos los compañeras y compañeros de la Sexta, que son también nuestros compañeros»[i], así que estas palabras tienen como finalidad reflexionar sobre la pertinencia de la propuesta para quienes somos de otros abajos muy alejados del espacio físico donde ésta surgió, donde se ha discutido y se continuará discutiendo, pero que no dejamos de enarbolar a la resistencia y a la rebeldía como parte de nuestro quehacer cotidiano. Creemos que para ser tan críticos como podamos, nuestro pensamiento y reflexión propios deben nacer de nosotros mismos, así que quisiéramos dar algunas pistas que nos han ayudado a entender mejor la propuesta del CNI y el EZLN.

Empecemos por aclarar algunas cosas:

·      Es todavía una propuesta. Aunque se haya tomado una decisión, ésta está sometida a consulta. Esto quiere decir que nadie puede asegurar que es un hecho, que va a ocurrir con toda certeza. Quien diga que es una decisión ya tomada es porque no ha sabido leer ni esperar.

  •  El ejercicio más importante en el presente inmediato es la consulta. Como bien señala Gustavo Esteva: «Cabe abrigar la esperanza de que el próximo primero de enero comunidades y pueblos del CNI habrán aprobado la propuesta y acordarán los siguientes pasos, que podrán llevarnos a contar con un concejo de gobierno en que todas y todos podamos ver en qué consiste la integridad moral, la digna rabia, el talento desinteresado de servir. […] podría crearse al fin un dispositivo eficaz y confiable de articulación, para enfrentar concertadamente la violencia y el despojo que nos abruman. Se tratará de ponernos a trabajar, organizadamente, para cuidar la vida y proteger lo que aún tenemos [...]»[ii].

Así pues, «[...]podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria»[iii]. Creemos que nuestra tarea consiste en dos cosas: en apoyar la consulta, seguirla de cerca; y hacer lo propio en nuestras colonias, barrios, pueblos y familias, es decir, respondernos las preguntas que nos arrojaron los compas del PECO (Proyecto de Educación Comunitaria) y Colectivos de Casa de Ondas Autonomía y Autogestión: «¿Y nosotrxs qué, cómo, cuándo? ¿Por dónde empezamos?»[iv]
·         No es decisión de una persona. Debemos entender y respetar los procesos organizativos da cada pueblo o comunidad. Debemos entender que, como bien ha dicho el Subcomandante Insurgente Moisés, no es decisión de una persona. Nos guste o no, no es nuestra decisión, como tampoco lo es una decisión individual. Será una decisión colectiva, de todos los pueblos indígena de México que son en el Congreso Nacional Indígena. Este Concejo Indígena de Gobierno estaría formado por representantes de todas las comunidades, pueblos, barrios y colectivos indígenas del país, es decir, un gobierno verdaderamente democrático y compartido.
«Ese Concejo Indígena de Gobierno es colectivo, o sea que no una persona manda, sino que entre todas y todos hacen sus acuerdos para gobernar. Ese Concejo Indígena de Gobierno no hace lo que se le ocurre, sino que toma en cuenta lo que dicen los pueblos de todo México, indígenas y no indígenas. O sea que ese Concejo tiene los 7 principios del Mandar Obedeciendo: servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir».[v] 
·         La importancia de la propuesta no es la candidatura independiente a la presidencia. Como bien señala Raúl Zibechi en una lectura cabal de la propuesta: «La clave es qué entienden por el poder de abajo con el que pretenden desmontar el poder de arriba. Enumeran: “medios propios de comunicación, policías comunitarias y autodefensas, asambleas y concejos populares, cooperativas, el ejercicio y defensa de la medicina tradicional, el ejercicio y defensa de la agricultura tradicional y ecológica, los rituales y ceremonias propias para pagar a la madre tierra y seguir caminando con ella y en ella, la siembra y defensa de las semillas nativas, foros, campañas de difusión y actividades político culturales […] Ése es el poder de abajo que nos ha mantenido vivos”».[vi] 
La importancia de la propuesta no radica en la candidatura independiente, sino en que ya desde ahora, y aún si deciden que no se llega a un acuerdo, el ejercicio de la consulta ya está creando otra forma de hacer política desde abajo, y a la izquierda. 
Una de las críticas más evidentes que se hacen a esta nueva propuesta, es la aparente contradicción del EZLN al sumarse a la vía electoral. Desde el 14 de octubre de 2016, día que se hizo pública la propuesta, el gobierno, los partidos, la prensa de arriba, intelectuales y articulistas de todo tipo no esperaron para cuestionar la legitimidad de la pretensión y del anuncio del CNI y el EZLN. La noticia cimbró los centros de absolutamente todas las convenciones sociales, políticas y culturales que dominan nuestro imaginario mexicano. Entre ellas, claro, el racismo, el clasismo y el machismo; quien ponga en duda que éstas tres últimas son convenciones bien arraigadas en México, vive una realidad completamente ajena al resto de nosotros.

No solo han cuestionado la intención en términos institucionales, jurídicos y electorales, sino en términos raciales, étnicos, culturales y epistemológicos. Han puesto en tela de juicio la capacidad indígena de gobernar un país como el nuestro. Todos estos actores, gubernamentales, académicos y mediáticos, han cuestionado lo que desde su punto de vista es un cambio de objetivo en el movimiento zapatista. Se preguntan por qué el EZLN después de casi veintitrés años de apostar al autogobierno y a la desvinculación del aparato del Estado, de pronto anuncia la intención de hacer uso de sus mecanismos.

El llamado zapatista ha sido siempre claro. «[…] Ni llamamos a votar, ni llamamos a no votar. No nos interesa. Es más, ni nos preocupa. A nosotras, nosotros, zapatistas, lo que nos interesa es conocer más de cómo resistimos y enfrentamos las muchas cabezas del sistema capitalista que nos explota, nos reprime, nos desprecia y nos roba. […] Entonces nuestra idea no es para promover el voto. Tampoco es para promover la abstención o el voto en blanco. Nuestro pensamiento no es para dar recetas de cómo hacer frente al problema del capitalismo. Tampoco es para imponer nuestro pensamiento a otr@s. […] En resumen: como dijimos antes, como decimos ahora: votes o no votes, organízate»[vii].

El poder como un fin en sí mismo y el poder como medio de transformación social no son iguales[viii]. Desde nuestra perspectiva, no basta con reformar los aparatos del Estado, hay que arrancarlos de raíz, demostrando su inutilidad, y sembrar una nueva forma de gobierno; a eso apunta la propuesta del CNI: cambiar el paradigma de gobierno y la concepción del poder de unos pocos por el poder colectivo. El centro siempre ha estado puesto en la organización, y nunca en la toma del poder. «[...]ni los zapatistas ni el CNI ingresan en la vía electoral. No se proponen presentar candidatos a diputados y senadores, ni alcaldes ni gobernadores. Sólo una candidata a la presidencia. Este punto es crucial. Los resultados en votos no son lo importante sino otra cosa, que es lo que pretenden explicar en sus comunicados.»[ix]

Por lo tanto, «no se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo. No es que tomamos en cuenta de que, si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien. Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse.»[x]

Uno de los aspectos más importantes que señala la propuesta es la falta de alternativas a la burocracia partidista. La propuesta de apoyar el uso del sistema electoral, promoviendo la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno, cuya palabra sea materializada en una mujer indígena del CNI que contienda como candidata independiente en las elecciones del 2018 por la presidencia de México, es una opción política real para las personas que ya no creemos en los partidos y en el sistema electoral.
V Congreso Nacional Indígena - CNI-EZLN- Una mujer indígena para candidata en 2018 from Rompeviento Tv on Vimeo.

Hoy, diversos actores públicos y privados, como históricamente lo han hecho, dan de nuevo la espalda a los pueblos indígenas[xi]. En su limitada mente burocratizada no existe la posibilidad de un movimiento político que pueda hacer uso de éste y estar contra él al mismo tiempo. Su fanatismo estatista está tan absolutamente introyectado que no conciben el uso de las instituciones como herramienta para acabar con ellas; para dar un vuelco absoluto a la forma en la que se vive la vida pública de nuestro país y en la manera en que la que se resuelven nuestras problemáticas. De los errores más graves que han cometido éstos súper expertos es confundir política y Estado.
La propuesta del CNI no implica una apropiación del aparato institucional, sino que ataca al Estado-nacional hegemónico con una propuesta de Estado Plural que no ha hecho ningún otro actor político, ni individual ni colectivo. Es por eso que creemos que tanto el EZLN como el CNI eligen atacar al sistema utilizando su propia lógica, no para conservarla, sino para deshacerse de ella, demostrando su inutilidad.
Para no cometer el mismo error que tanto criticamos, y no encumbrar nuestra opinión por encima de otra, deseamos abonar a la discusión con algunas observaciones muy puntuales respecto a lo que nos hemos percatado, y que hemos decidido separar en categorías que llamamos “atrofias de los sentidos”, que básicamente consisten en ceguera, sordera, y abulia, y que tienen que ver con nuestro más profundo racismo, clasismo, y machismo:

  • No ver: «En la madrugada del día primero del primer mes del año de 1994, un ejército de gigantes, es decir, de indígenas rebeldes, bajó a las ciudades para con su paso sacudir el mundo. Apenas unos días después, con la sangre de nuestros caídos aún fresca en las calles citadinas, nos dimos cuenta de que los de afuera no nos veían. Acostumbrados a mirar desde arriba a los indígenas, no alzaban la mirada para mirarnos. Acostumbrados a vernos humillados, su corazón no comprendía nuestra digna rebeldía. Su mirada se había detenido en el único mestizo que vieron con pasamontañas, es decir, que no miraron».[xii] 
Con esas palabras el finado SupMarcos refleja precisamente lo que no ha cambiado: pocas horas después de que el comunicado Que retiemble en sus centros la tierra viera la luz pública, intelectuales e ilustradores hicieron gala ya no sólo de un racismo y un machismo impresionante, sino además de una ceguera permanente, e inflexible. Su mirada se centró en el EZLN, y no sólo eso, sino que de entre tantos rebeldes sin rostro, se fijaron en el único que irónicamente no estuvo presente por finado: el Subcomandante Insurgente Marcos. Acostumbrados, como están, a atribuir liderazgos y personalidades, buscaron con vivacidad la presencia del ausente, y aunque no la encontraron, hicieron lo que en sus caricaturas ilustran: quejándose de que el difunto “quiere llamar la atención”, fueron precisamente ellos quienes pusieron sobre él cámaras y los reflectores. Es decir, que no vieron.
  • No escuchar: «¿Escucharon? —preguntaron lxs zapatistas el 21 de diciembre de 2012— Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo. El día que fue día era noche. Y noche será el día que será el día».[xiii] Cuatro años después, en palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, los zapatistas nos hacen una interpelación similar, y directa: «Escúchenlo bien, entiéndanlo bien: Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena. Que a su paso retiemble en su centro la tierra».[xiv]
  • No actuar: Creemos que este punto es el más importante de todos. La capacidad de movilidad que tenemos implica que podemos desplazarnos, o poner en acto cualquier cosa que nos propongamos. Llevar a la acción aquello que soñamos. O, como se afirma en las aulas del Centro Indígena de Capacitación Integral–Universidad de la Tierra (CIDECI-UniTierra), Chiapas: tener ideas sólo sirve si se piensa sudando. Esa facilidad de criticar las propuestas de otros puede verse interpelada por una pregunta muy simple, que es también el lema de la Universidad de la Tierra: «¿Y tú qué?». Se llega la hora de la palabra que mancuerne con acciones. La mayoría escribe u opina, pero no ponen el cuerpo. Es decir, que no actúan.

Si los pueblos deciden llevar a cabo la propuesta que por ahora está en consulta, será un gran reto para el CNI reunir las firmas y cumplir con los procesos institucionales para lanzar a la representante indígena como candidata independiente, pues el racismo y la misoginia recorren todas las venas de nuestra mal llamada “nación”, y no cederán fácilmente. Ello no implica que sea imposible. Requiere que cada uno de nosotros, nosotras, desde nuestras localidades, comunidades, colonias, barrios, regiones, municipios, espacios de influencia y círculos de confianza, sin importar el grupo social, pueblo, minoría étnica, cultural o sexual a la que pertenezcamos, abramos el debate; que discutamos seriamente lo que necesitamos como sociedad, como personas, como mexicanos, como pueblos indígenas, como minorías, cada quien y cada cual según sus necesidades.

Requiere que verbalicemos el dolor, la rabia y la indignación en cada momento que nos sea posible, a pesar de las voces que se encargan de banalizarlo, a pesar de los medios de comunicación oficiales y su dañino uso de la información, a pesar de los políticos corruptos, a pesar de la barbarie capitalista y de los académicos al servicio del poder y de su uso autoritario del saber. Requiere pensar el poder desde abajo, desde la colectividad. El poder es de quienes pueden transformar su realidad, y no de quienes viven a costa de la realidad de otros, extirpando sus medios materiales y simbólicos de vida.

Entonces, ¿qué hacer? Creemos que la clave está en el método que propusieron los zapatistas en el semillero El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista: «[...]hemos señalado que nuestra meta-teoría es nuestra práctica».[xv] Sabemos que hace falta la palabra que mancuerne con acciones. Para nosotros, el pensamiento crítico consiste en sentipensar y palabrandar. Es decir, pensar con el corazón, y también con la cabeza, porque cuando usamos las dos cosas estamos sentipensando.

Después es necesario respondernos las preguntas que Vilma Almendra nos lanzó en su participación en el mismo semillero: «¿Cómo hacer para armonizar palabra y acción? Desde el Cauca decimos ¿cómo hacer para palabrandar? (Tejido de Comunicación, 2014), ¿cómo vamos a hacer para caminar la palabra?, ¿cómo vamos a hacer para que nuestro pensamiento sea acción permanente? […] ¿cómo vamos a hacer desde la cotidianidad, desde la práctica diaria, desde lo que comemos, desde lo que vestimos, desde la forma como tratamos a nuestros hijos, a nuestros compañeros? ¿Cómo vamos a hacer para que la palabra camine en armonía con la Madre Tierra y con la colectividad que debe ser?»[xvi]

Sentipensar y palabrandar. Creemos que ésa es una de las formas mediante las cuales el pensamiento crítico llega a ser la meta-teoría. Lo que acaban de leer fue, precisamente, ese ejercicio.


Alonso Merino Lubetzky – Luis Marín
León, Guanajuato – Cuernavaca, Morelos
diciembre de 2016.






[ii]          Esteva, G. (2016, octubre 24). Hora de imaginar y actuar. La Jornada.

[iii]          Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, Una historia para tratar de entender, noviembre 2016. Tomado de: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

[iv]         PECO (Proyecto de educación comunitaria) y Colectivos de Casa de Ondas Autonomía y Autogestión. (2016). ¿Y nosotrxs qué, cómo, cuándo? ¿Por dónde empezamos? diciembre 10, 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/12/10/y-nosotrxs-que-como-cuando-por-donde-empezamos-invitacion-para-dialogar-y-reflexionar-sobre-la-propuesta-que-el-cni-ezln-lanzan-a-consulta-en-el-v-congreso-nacional-indigena-domingo-1/

[v]          Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, Una historia para tratar de entender, noviembre 2016. Tomado de: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

[vi]         Zibechi, R.. (2016). La candidatura presidencial del Zapatismo. noviembre 7, 2016, de Pueblos en Camino Sitio web: http://pueblosencamino.org/?p=3377

[vii]         Subcomandante Insurgente Moisés. (2015). SOBRE LAS ELECCIONES: ORGANIZARSE. Subcomandante Insurgente Moisés. 3 de mayo. 3 de mayo de 2015, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/05/03/sobre-las-elecciones-organizarse-subcomandante-insurgente-moises-3-de-mayo-2/
[viii]        Para una mayor reflexión sobre el poder como medio de transformación social, ver: Villoro, Luis, (1997), El poder y el valor. Fundamentos de una ética política, FCE: México.

[ix]         Zibechi, R.. (2016). La candidatura presidencial del Zapatismo. noviembre 7, 2016, de Pueblos en Camino Sitio web: http://pueblosencamino.org/?p=3377

[x]          Subcomandante Insurgente Moisés & Subcomandante Insurgente Galeano. (2016). UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER.. Noviembre 17 de 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/
[xi]         Para profundizar en la relación histórica de dominación y negación por parte del Estado-nación mexicano sobre los pueblos indígenas, se recomienda ver: Villoro, Luis, (1999), Estado plural, pluralidad de culturas, Paidós/FFyL-UNAM: México. Capítulo “Del Estado homogéneo al Estado plural”, disponible aquí:http://www.museo-etnografico.com/pdf/puntodefuga/151209villoro.pdf ; Bonfil Batalla, Guillermo, (1989), México profundo. Una civilización negada, [múltiples editoriales]. Libro en digital: https://zoonpolitikonmx.files.wordpress.com/2012/07/mexico-profundo-guillermo-bonfil-batalla.pdf

[xii]         Subcomandante Insurgente Marcos. (2014). ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA. 25 de mayo de 2014, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/05/25/entre-la-luz-y-la-sombra/
[xiii]        Subcomandante Insurgente Marcos. (2012). COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL del 21 de diciembre del 2012. 21 de diciembre de 2012, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2012/12/21/comunicado-del-comite-clandestino-revolucionario-indigena-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-del-21-de-diciembre-del-2012/
[xiv]        Subcomandante Insurgente Moisés. (2016). PALABRAS DE LA COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL EN LA APERTURA DEL QUINTO CONGRESO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el 11 de octubre del 2016. 11 de octubre de 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/10/11/palabras-de-la-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-en-la-apertura-del-quinto-congreso-del-congreso-nacional-indigena-en-el-cideci-de-san-cristobal-de-las-casas-chiapas/
[xv]        Subcomandante Insurgente Galeano. (2015). El Método, la bibliografía y un Drone en las profundidades de las montañas del Sureste Mexicano.. Mayo 04, 2015, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/05/04/el-metodo-la-bibliografia-y-un-drone-en-las-profundidades-de-las-montanas-del-sureste-mexicano-supgaleano-4-de-mayo-de-2015/

[xvi]        Almendra, V.  (2015). Dignidad ante el espejo de nuestras contradicciones. En El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista II (pp. 84-95). Chiapas, México.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Mundomatraca

Publicado por Luis Marín



La muerte se coloca para presidir la fiesta de muertos, mientras las calacas se arrodillan a rezar. Poco a poco sus ruidos casi guturales se van transformando en un grito de alegría y fiesta.

En este mundomatraca /de morir nadie se escapa:
Muere el buey, / muere la vaca.
Y hasta la mujer más guapa / tiene que estirar la pata!!

 —Jugando con la Muerte (Fragmento del espectáculo de H. Ortega)

No lo recuerdo con exactitud, fue quizá hace siete u ocho años, cuando estudiaba el bachillerato y había entrado al grupo de teatro, que me encontré por primera vez con esta frase: “En este mundo matraca…”. Era parte del libreto de una obra de teatro que montamos para el Día de Muertos, que se llamaba “Jugando con la Muerte (Fragmento del espectáculo de H. Ortega)”. La obra consistía, a grandes rasgos, en una serie de refranes, dichos populares y canciones mexicanas en torno al Día de Muertos (pero era una frase, no una palabra). Por esos mismos años conocí el disco de Leticia Servín, “Mundomatraca”, y la frase pasó a ser un neologismo, y de inmediato esa canción se convirtió en una de mis favoritas.

Mundomatraca fue el nombre del primer Blog que tuve en aquellos años del bachillerato. Fue producto de una invitación: en el laboratorio del colegio de bachilleres donde estudié solían pedir (no sé si todavía) conejos para dormirlos y abrir sus cuerpos, para conocer sus órganos, en la materia de anatomía. Recuerdo haberme opuesto a tal barbarie, y cuando lo comenté con un profesor, que era y todavía sigue siendo amigo mío, me aconsejó entrar al Blog de Nana (Adriana Nahum), pues por ese medio estaba lanzando una campaña para acabar con esa práctica. La iniciativa consistía en recaudar firmas para exigir a la dirección del plantel que detuviera esa actividad. Me sumé a la propuesta, y de paso abrí mi propio Blog, que después se convirtió en una plataforma donde publiqué mis primeros textos literarios. Escuetos e inexpertos, pero los primeros al fin.



El Blog se convirtió en una red social que, sin embargo, aún conserva características que las actuales redes sociales no tienen. Quizá la más significativa de todas ellas tenga que ver con el tiempo: mientras que Facebook y Twitter se distinguen por la inmediatez, tener un Blog requiere dedicación, porque escribir requiere dedicación. Aún para decir las cosas más banales, escuetas, o insospechadas, o bien las más sesudas o meditativas, es necesario sentarse, tomarse el tiempo entre las manos, acomodar las palabras y sus sentidos, pensar, repensar, editar, corregir, a veces arrepentirse de lo que uno escribe o piensa, y publicar, a sabiendas de que nadie o muy pocos lectores alcanzarán a leerte; y quizá esa sea su segunda característica más importante: que, de fondo, el Blog es un espacio, aunque cibernético, para uno. Mientras que lo que se publica en Twitter o Facebook va dirigido primordialmente a los demás, al exterior, y con toda la intencionalidad, mucho de lo que se juega en el Blog tiene que ver con la singularidad de quien escribe, y que casi siempre, por más que propositivamente escribamos para otros, lo que el Blog reivindica es la actividad creativa para uno mismo. Porque aquí no es necesaria la pulcritud ni la perfección, no es un portafolio ni una carpeta de trabajo, no hay estándares ni calificaciones, tampoco consiste en un exhibicionismo voluntario, o una galería. El Blog es, ante todo, un ámbito de libertad, creación y goce en sí mismo. Lo es para mí. Un espacio libre y hedonista, para crear y compartir, y en última instancia, y sólo a veces, para conocernos mejor, a nosotros mismos y a los otros.

T. S. Elliot escribió una vez: «Y el final de todas nuestras exploraciones será llegar al lugar donde comenzamos y conocerlo por primera vez.» Diría que nada más y nada menos que eso es el Mundomatraca. Como ámbito creativo, primordialmente ensayístico, es introspectivo, es curioso. Es una exploración. Tiene olor a copal, y a cempasúchitl, y los colores del Miquixtli, pues sospecho que fue en un Día de Muertos, hace algunos años, cuando todo este pretexto que hoy se llama Mundomatraca tuvo su origen: en una fiesta en que aquello que debiera ser tristeza se vuelve motivo de alegría. «¡Muerte también eres bella, / Y en vez de llorar me río…! / ¡Vamos a echarnos con ella / Un jarabe tapatío!»

Aunque parezca extraño, tengo la convicción… —más que convicción es una sensación—, de que la mitad de lo que pasa en mi vida es serendipia pura, el destino actuando a su antojo, poniéndome y quitándome de aquí o de allá, encontrándome o desencontrándome con tal o cual persona, y la otra mitad es saudade, ese sentimiento de añoranza de aquello que se tuvo pero que ya no está más, y que difícilmente sabemos qué fue. En mi Mundomatraca, lo que hay se compone de estos dos elementos: acontecimientos fortuitos y su inmediata añoranza cuando éstos acaban. Como si viviera la mitad del tiempo descubriendo cosas, y la otra mitad extrañándolas.

«Me apasiona el hoy, pero siempre desde el ayer (¿me hapasiona, dije?), y es así que a mi edad el pasado se vuelve presente y el presente es un extraño y confuso futuro donde chicos con tricotas y muchachas de pelo suelto beben sus cafés crème y se acarician con una lenta gracia de plantas o de gatos.»

Puede parecer algo profundamente melancólico, pero lo cierto es que, lo mismo que en el Miquixtli, el Mundomatraca es un motivo de alegría allí donde debiera haber pena, es un pretexto que me hace caminar (hacia adentro, casi siempre), pues mientras otros vislumbran la utopía allá en el horizonte, lo que intento yo es volver a donde fui feliz, y con un poco de buena suerte, hacer como Paul Goodman sugiere, también: “Supongamos que la revolución de la que hemos estado soñando y hablando haya ocurrido ya. Supongamos que nuestro lado ganó y que tenemos el tipo de sociedad que deseábamos. ¿Cómo viviría cada uno de nosotros, personalmente, en esa sociedad? ¡Empecemos a vivir así ahora! Y cuando nos topemos con obstáculos, cosas o personas que no nos permitan vivir de esa manera, entonces busquemos formas de pasar por encima o por debajo de esos obstáculos, o de hacerlos a un lado, y así nuestra política será concreta y práctica.” Y no sólo nuestra política, sino nuestra vida. El Mundomatraca es ese esfuerzo por reivindicar y transformar, y constituir. Es también una voluntad.

A este punto ya he definido de muchas formas distintas el Mundomatraca: es una sensación, es saudade, es serendipia, es voluntad, es esfuerzo, es recuerdo, es un ámbito de creación, es una canción, es un dicho popular, es una esperanza, y quizá valga agregar una más: “Como define Bachelard, hay lugares que son un tiempo”. El Mundomatraca es también un lugar. Lo han sido, particularmente, aquellos que fueron un ámbito de comunidad, y de los cuales ya hablaré, llegado su momento: La Carpa, La Maga, el bachillerato, los talleres literarios, la Escuelita Zapatista.

Mis ganas, casi involuntarias y automáticas, de recordar, de volver siempre a donde amé la vida, son de cierta forma un remedio, como ha dicho Iván Illich: “…al carajo con el futuro. Es un ídolo que come carne humana. Las instituciones tienen futuro. La ciencia tiene futuro. Los gobiernos quizás tengan planes para el futuro. Pero las personas no tienen futuro; las personas únicamente tienen esperanza. Por eso estudio el pasado. Estudio la historia. […], no porque quisiera regresar, ni porque quisiera aprender del pasado o preservar (como hacen unos museólogos) algunos valores de aquél país extranjero que es el pasado. Yo estudio el pasado porque es un remedio.” ¿Pero para qué volver, si allá adelante también nos esperan nuevas e insospechadas sensaciones y vivencias aún inéditas? Simple y sencillamente porque, tal como escribió T. S. Elliot, yo, al igual que él, pienso que el final de todas nuestras exploraciones será llegar al lugar donde comenzamos y conocerlo por primera vez. A eso apunta este Blog. A eso le apuesto.

Lo que aquí leerán no será sólo melancolía, sino aproximaciones a muchas de las cosas que me hacen ser quien soy: el psicoanálisis, la literatura, el zapatismo, el baile, la música, el ciclismo, los amores y desamores, las comunidades, y aquellas apuestas que hago y seguiré haciendo por hacer de éste un mundo mejor, casi siempre en colectivo, pero éste… es un ejercicio individual y singular. El Mundomatraca es una extensión de mí mismo, de mi forma de ver, ser, sentir, y estar en el mundo. Son mis sentimientos y mis pensamientos puestos en acto, en el acto de la creación artística, literaria, gozosa. Procuraré que sea también una herramienta y un espacio convivencial. Como he dicho: paso la mitad de mi vida añorando, pero la otra mitad descubriendo.


“Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario, la cara que mira hacia atrás abre grandes los ojos, la verdadera cara se borra poco a poco como en las viejas fotos…”